En medio de un paraje solitario, sobre un afloramiento rocoso en la sierra de Caldereros, se alza el Castillo de Zafra, una de las fortalezas más singulares y mejor preservadas de la provincia de Guadalajara, España. Aunque para millones de espectadores de Game of Thrones es recordado como la mítica Torre de la Alegría —donde un joven Ned Stark se enfrenta a Ser Arthur Dayne en un flashback de la sexta temporada—, su historia se remonta muchos siglos atrás.
Orígenes ancestrales
El lugar donde se levanta el castillo ha sido habitado desde tiempos remotos. Excavaciones arqueológicas han revelado vestigios de la Edad del Bronce y del Hierro, así como huellas de celtíberos, romanos y visigodos. Durante la dominación musulmana, los moros construyeron una primera fortificación en el siglo XI. En 1129, este enclave pasó a manos de los reinos cristianos del norte, en el marco de la Reconquista.
Una fortaleza casi inexpugnable
La actual estructura comenzó a tomar forma entre los siglos XII y XIII, bajo el Reino de Aragón, que lo convirtió en un punto clave de defensa en el sur de sus dominios. Su torre del homenaje y sus murallas, que rodean todo el promontorio, lo hacían casi inaccesible. Se estima que podía albergar hasta 500 personas en su interior.
En 1222, el rey Fernando III de Castilla intentó conquistarlo sin éxito, lo que reforzó su fama de inexpugnable. A lo largo de los siglos XIV y XV resistió nuevas embestidas en guerras civiles, hasta que perdió relevancia militar en el siglo XVI y comenzó un largo proceso de abandono.
De la ruina a la restauración
En el siglo XX, el Castillo de Zafra estaba prácticamente en ruinas. Sin embargo, en 1971 fue adquirido por Don Antonio Sanz Polo, descendiente de antiguos propietarios del siglo XV. Con gran dedicación, invirtió tres décadas y la mayor parte de su fortuna en restaurarlo piedra a piedra, devolviéndole la majestuosidad que hoy conserva.
El Castillo en Game of Thrones
Su aislamiento —se encuentra a 1.400 metros de altitud y a cinco kilómetros del pequeño pueblo de Campillo de Dueñas— fue determinante para que los productores de Game of Thrones lo eligieran como escenario. La localización, lejos de cualquier núcleo urbano, permitió rodar con discreción escenas cruciales para la trama, como la revelación sobre el origen de Jon Snow.
Visitar el Castillo de Zafra
Hoy en día, el castillo sigue siendo de propiedad privada y no está abierto al público en su interior, aunque se puede contemplar desde el exterior. Llegar hasta él no es sencillo: se accede por un camino de tierra tras recorrer más de dos horas en coche desde Madrid o Zaragoza. A cambio, la vista recompensa al visitante con una estampa imponente: una fortaleza medieval solitaria que parece surgir de la roca misma y que transporta a otra época.