En una ciudad conocida por sus iglesias barrocas coloniales, la Igreja Santa Terezinha, destaca por una arquitectura disruptiva. Este templo no sigue el modelo histórico tradicional de Minas Gerais, sino que propone una forma geométricamente rara.
Aunque la comunidad religiosa del barrio existe desde los años 1940 y la primera capilla fue bendecida en 1947, el edificio actual corresponde a una etapa posterior: en 1987 comenzó a levantarse una segunda construcción, más amplia y con un lenguaje arquitectónico contemporáneo.
Lo más llamativo es su diseño geométrico. Vista desde arriba, la iglesia adopta una planta cercana al hexágono, rompiendo con la típica nave longitudinal. A este volumen principal se le incrusta una torre en forma de pirámide aguda, como si dos poliedros hubieran colisionado y quedado fusionadas en una sola estructura.
La fachada refuerza esta estética singular con una serie de ventanas triangulares repetidas, que recuerdan vitrales estilizados y aportan un ritmo visual muy poco común en templos de la región. En el interior, el altar también se enmarca con estructuras triangulares, manteniendo la coherencia del conjunto.
No existe mucha información oficial publicada sobre el arquitecto o el concepto original del diseño, pero la iglesia se ha convertido en un ejemplo fascinante de arquitectura religiosa moderna dentro de una ciudad marcada por el pasado colonial.
La Igreja Santa Terezinha no solo es un espacio de fe, sino también una de las iglesias más inusuales y curiosas de São João del Rei.








