Una de las curiosidades arquitectónicas que descubrí gracias al autocompletar de Google fue este inquietante fenómeno llamado el “edificio silbador” en el barrio de Núñez, Buenos Aires, una construcción moderna que emite un silbido agudo cuando sopla el viento con cierta intensidad.
Lejos de ser un mito, el sonido ha sido registrado por vecinos y medios, convirtiéndose en uno de los enigmas/errores arquitectónicos más comentados de la ciudad.
¿Dónde está el edificio que silba de Núñez?
El edificio (Centro Empresarial Núñez) se encuentra en la zona de Avenida del Libertador donde funcionaban canchas de fútbol, detrás del McDonalds, a tres cuadras de la estación Núñez de la línea Mitre y relativamente próximo al Río de la Plata, un sector donde los vientos son frecuentes y sin demasiados obstáculos naturales.
¿Por qué el edificio produce un silbido?
Según varios medios argentinos que consultaron con especialistas en arquitectura y acústica, el silbido de 1,2 kHz se genera por un efecto aerodinámico: el viento atraviesa ciertas aberturas, ángulos o cavidades del diseño, produciendo una vibración similar a la de un silbato.
Este fenómeno, conocido como resonancia eólica o efecto flauta, puede amplificarse en edificios altos y mal orientados frente al viento. El silbido no proviene de algo que esté «roto», sino del diseño mismo de las hendiduras o parasoles.
Para arreglarlo, habría que cambiar o cubrir miles de metros lineales de perfiles de aluminio o rejillas, lo cual es extremadamente costoso y cambiaría la estética del edificio.
El impacto en los vecinos
Les presento al silbido de Núñez. Cuando el viento alcanza una velocidad de aprox 25kmph, las nuevas torres de Núñez hacen un efecto de un chiflido agudo que puede durar horas intermitentemente. Su intensidad a veces activa alarmas de autos. pic.twitter.com/XhsQEoKWah
— Dardo (@dardotrento) January 2, 2025
En las redes sociales los residentes de Núñez describen el silbido como molesto, persistente y a veces ensordecedor, especialmente durante la noche. En algunos casos, el ruido se escucha a varias cuadras de distancia y ha motivado reclamos ante organismos públicos, sin que hasta ahora se haya logrado una solución definitiva.
El ruido solo ocurre cuando hay viento sur/sudoeste de más de 20-25 km/h. Como no es un ruido constante, las mediciones oficiales a veces no logran captar el pico de decibeles necesario para que se considere «contaminación sonora» bajo la normativa vigente (que suele medir ruidos fijos). Lo que genera un vacío legal que bloquea los reclamos de los vecinos por la vía burocrática.
Un debate urbano abierto
Este gigante de hormigón reavivó el debate sobre el impacto de las nuevas torres en barrios residenciales, poniendo en foco la importancia de considerar no solo la estética, sino también los efectos acústicos y ambientales del desarrollo urbano.
Un símbolo inesperado de Núñez
Hoy, esta torre moderna de Núñez se ha convertido en una curiosidad urbana, un ejemplo de cómo la arquitectura contemporánea puede generar consecuencias imprevistas y transformar un barrio en noticia.







