Lilith de Praga

Praga, Chequia

Esta colosal escultura desnuda nace como un supuesto homenaje al feminismo y la solidaridad, aunque solo sirve para que la inmobiliaria encarezca el alquiler.

Escondido a plena vista en la calle Sokolovská, en el barrio de Karlín de Praga 8, asoma un conjunto de esculturas metálicas gigantes que parece estar en el lugar equivocado. Si miras hacia la fachada escalonada de un edificio residencial, verás que la estructura aparenta sostenerse gracias a una mano gigante, una pierna y una colosal figura femenina desnuda de acero pulido que, aunque durante el día permanece inmóvil sujetando los bloques de viviendas, esconde un mecanismo para girar su cabeza 180 grados después de la medianoche.

Esta es la historia de Lilith

En el otoño de 2020 comenzaron los preparativos para construir el complejo de alquiler Fragment, promovido por el grupo inversor Trigema frente al edificio histórico de Invalidovna, obra de Kilián Dientzenhofer. El proyecto, diseñado desde las alturas con la silueta de un cuerpo reclinado que alberga 140 unidades en 10.500 metros cuadrados, incluyó tres esculturas del artista checo David Černý.

La fabricación de las piezas arrancó en enero de 2021 empleando acero inoxidable de cromo-níquel con acabado de espejo, ensambladas mediante pequeños elementos que simulan células humanas. Las tres obras suman 60 toneladas, pero la pieza principal es Lilith, una mujer de 24 metros de altura y 35 toneladas de peso.

El traslado de las primeras partes al edificio inició el 18 de julio de 2022 y el montaje concluyó en octubre de 2022 tras unos tres meses de trabajo. Según su creador, la figura alude a la primera mujer de la leyenda bíblica anterior a Eva, quien rechazó obedecer a Adán al considerarse su igual, buscando representar la independencia femenina y el apoyo mutuo comunitario.

No obstante, la obra generó rechazo entre especialistas locales como el escultor Pavel Karous y la arquitecta Pavla Melková. Ambos calificaron la pieza como un ejemplo de arte corporativo e individualismo que carece de contexto urbano, utilizando pechos y rasgos sexuales exagerados únicamente para captar la atención mediática, revalorizar los alquileres y ocultar una edificación deficiente.

Hoy en día, Lilith sigue en pie abrazando los apartamentos en Praga 8 y rotando su cabeza en intervalos regulares. Su enorme estructura brillante permanece allí como una contradicción curiosa: un monumento concebido para simbolizar la igualdad femenina y la solidaridad comunitaria que terminó señalado como una estrategia publicitaria de gentrificación inmobiliaria.

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