Algo extraño ocurrió en Varginha, Brasil, el 20 de enero de 1996. Lo que comenzó como el relato de tres jóvenes que afirmaron haber visto una criatura inusual en las calles, pronto se transformó en uno de los episodios ufológicos más famosos de América Latina.
Los rumores se propagaron con rapidez: supuestos avistamientos, versiones de criaturas capturadas y hasta movimientos militares alimentaron una historia imposible de verificar por completo, pero demasiado poderosa para desaparecer. Con el tiempo, Varginha terminó abrazando aquel misterio como parte de su identidad.
Ese proceso no fue inmediato. Durante décadas, la ciudad pasó de ser objeto de burla nacional a convertirse en un inesperado punto de peregrinación para curiosos, turistas y aficionados a la ufología. Hoy, su paisaje urbano está lleno de guiños extraterrestres: torres con forma de platillo volador, esculturas, paradas de autobús temáticas e incluso edificios públicos que juegan con la estética de la abducción.
El símbolo más reciente de esa transformación es el Memorial do ET, inaugurado en noviembre de 2022 en el barrio Vila Paiva. El proyecto había sido anunciado desde 2008, pero quedó paralizado durante años, hasta que finalmente, tras 14 años de espera, fue entregado a la población como un espacio turístico y educativo.
Más que un simple monumento, el Memorial funciona como un centro interactivo que incluye un planetario donde se proyectan filmes educativos y se repasa la historia del célebre Caso ET de Varginha. Es, en cierto modo, la versión oficial de una ciudad que decidió institucionalizar su propio mito.
Independientemente de lo que realmente ocurrió en 1996, el Memorial deja claro algo: en Varginha, el misterio ya no es solo un rumor del pasado, sino parte del presente urbano, cultural y turístico de la ciudad.













