Museo Hrdlička del Hombre

Praga, Chequia

Más de 4.000 cráneos, momias y restos humanos ocultos tras la puerta de un aula universitaria.

En la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Carolina, en el distrito de Praga 2, te encontrarás con una puerta casi secreta que esconde más de 4.000 piezas de restos humanos y que tiene una historia inusual detrás.

Esta es la historia del Museo del Hombre de Hrdlička

El recinto abrió oficialmente en 1937 gracias al impulso y financiamiento de Aleš Hrdlička, un médico y antropólogo checo que emigró a Estados Unidos y trabajó como conservador de antropología en el Instituto Smithsonian. A través de sus expediciones por Alaska, Kamchatka y Asia, Hrdlička demostró la teoría de que los antepasados de los pueblos indígenas de América llegaron desde el continente asiático cruzando el estrecho de Bering.

Su colección universitaria se diseñó originalmente como material de estudio para documentar la evolución humana, las enfermedades, las patologías médicas y la muerte. En un espacio reducido, las vitrinas albergan esqueletos reales, momias egipcias, moldes faciales, una cría de gibón conservada en formol y cráneos deformados o con marcas visibles de trepanaciones prehistóricas.

La fama enigmática de este lugar sugiere que se trata de un gabinete oculto deliberadamente al público, ya que es imposible entrar sin cita previa. Sin embargo, los archivos de la institución revelan un origen mucho más burocrático. Según explica su directora, Zuzana Schierová, las cartas de la época de su fundación muestran que el museo nació dentro de un edificio universitario que no tenía una entrada independiente hacia la calle. Cuando se propuso habilitar una puerta lateral, la facultad descartó la idea porque el presupuesto limitado no alcanzaba para pagar a un portero que vigilara el acceso.

Hoy en día, el museo sigue funcionando bajo esa misma limitación arquitectónica y sirve principalmente como aula práctica para escuelas checas —donde los niños aprenden técnicas de momificación usando manzanas—. Hasta el día de hoy, todavía puedes ver la colección reservando por internet para grupos de entre 6 y 10 personas y pagando 200 coronas en efectivo, en un recorrido guiado por los propios investigadores y doctorandos de la facultad.

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