Tabla periódica de la Universidad de Carlos

Praga, Chequia

Recuerda a la apertura de créditos de Breaking Bad, pero es un mueble universitario que exhibe muestras reales de los elementos del universo.

En el Instituto de Química de la Universidad Carolina en Praga, te encontrarás con una vitrina mural que tiene una historia inusual detrás. A simple vista parece un diagrama escolar convencional dentro de un recinto académico en la zona de Albertov, pero en lugar de simples números y símbolos impresos en papel, sus casillas iluminadas resguardan fragmentos físicos de la materia misma.

¿Pero cómo llegó esta tabla periódica interactiva hasta aquí?

En 1869, el químico ruso Dimitri Mendeleev (1834-1907) publicó su clasificación de los 63 elementos conocidos hasta ese momento, ordenados en columnas verticales según su masa atómica relativa y sus similitudes químicas, dejando espacios vacíos para predecir las propiedades de materiales aún no descubiertos. En esta labor científica colaboró estrechamente el químico checo Bohuslav Brauner (1855-1935), quien promovió y perfeccionó dicho sistema. Entre 1903 y 1905, bajo la dirección del propio Brauner y el diseño de los arquitectos August Kožíšek y Bohumil Novotný, se construyó el edificio neorrenacentista del instituto en Praga, del cual Brauner fue su primer director.

En 2019, coincidiendo con el 150 aniversario de la publicación de Mendeleev y la declaración de la UNESCO como el Año Internacional de la Tabla Periódica de los Elementos Químicos, el departamento de química instaló este tablero de 3.5 metros de ancho. Presentada ante el decano de la Facultad de Ciencias, Jiří Zima, la estructura rinde homenaje tanto al científico ruso como a su cooperación con Brauner.

El panel cuenta con compartimentos individuales detrás de un cristal que contienen muestras reales de los elementos, como carbono, rubidio y oro de 24 quilates, excluyendo únicamente los materiales radiactivos por seguridad. Todo el conjunto está conectado a una pantalla interactiva que muestra datos específicos y enciende cada vitrina con luces de diferentes colores según las propiedades de la muestra seleccionada.

Hasta el día de hoy, todavía puedes ver esta instalación funcionando durante el horario laboral del departamento, en un edificio cuyos pasillos también exhiben minerales e instrumentos antiguos. Lamentablmente el programa informático de la pantalla opera únicamente en idioma checo.

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